sábado, 19 de noviembre de 2016

HAGLOFS ESSENS MIMIC JACKET. LA RESPUESTA A UN PEQUEÑO/GRAN PROBLEMA.

La investigación y el desarrollo de nuevos materiales es fundamental para toda marca que quiera ser líder en nuestro mundo outdoor. Todas las marcas trabajan duro para que el deportista o el cliente en general, se sientan protegido y a gusto con la prenda que utiliza. Se ha avanzado mucho, muchísimo las últimas décadas en el desarrollo de productos para la montaña o la naturaleza. A día de hoy, contamos con materiales muy ligeros pero más resistentes que antaño. La gama de productos para cada actividad y para circunstancia climática es enorme, desde el senderista hasta el alpinista, pasando por los corredores de trail, esquiadores, “trekkers”, escaladores y un largo etc. Y en condiciones de lluvia, viento, nieve, calor, frio… 





A pesar de que la evolución ha sido importante aún quedan asuntos por pulir, respuestas que dar para algunas situaciones. Pequeños detalles en los que trabajar pero que ciertas circunstancias pueden convertirse en problemas. Me explico.

Por poner un ejemplo. Tenemos productos desarrollados para la lluvia. Y tenemos productos desarrollados para el frio. Por un lado, la membrana Gore-Tex y todas sus variantes que tienen la función de protegernos del entorno y por otro, los materiales para mantenernos calientes, como la pluma, plumón y sintéticos. De acuerdo. Pero ¿qué ocurre si estamos practicando nuestra actividad en un entorno frio (con chaqueta de plumas) y se pone a llover? ¿Qué le ocurre a ese tejido que está diseñado para el frio cuando se moja? Pues… al tejido nos da igual, pero a nosotros, dependiendo en la situación que nos encontremos, puede que una experiencia desagradable…

Cuando la pluma o plumón se mojan, pierden sus cualidades térmicas. Las plumas se apelmazan, se hacen una bola dentro de la chaqueta y dejan de hacer su trabajo. Partes de la chaqueta quedan desprotegidas, mojadas. Nos encontramos en la mitad de un chaparrón con una chaqueta mojada y pesada y que encima, ha perdido su poder térmico. Deja de calentarnos y lo que es peor, aunque se seque, esa pluma seguirá hecha una bola. Si a esto le añadimos un poco de viento, invierno y que estamos lejos de nuestro punto de partida… pues eso.

Desde Haglofs se ha desarrollado un producto que da respuesta a esta situación. Llevar otra chaqueta impermeable en la mochila puede ser una respuesta también. Es cierto. Pero no siempre llevamos una mochila con nosotros “por si acaso…”. Muchas veces vamos con lo puesto, con lo justo a hacer lo que nos gusta.

La respuesta es la nueva ESSENS MIMIC JACKET. La mimic jacket es una chaqueta que puede ser utilizada prácticamente en todas las condiciones. 



Dicho de una forma muy, muy general… (Dado que el video está en inglés y por todos los tecnicismos que aparecen…) la chaqueta está compuesta por fibras huecas helicoidales con forma de esfera. Estas esferas retienen el aire (también el aire caliente producido por nuestro cuerpo) y evitan que les entre agua. Esto nos lleva a un tejido que se moja pero que no pierde sus propiedades, mantiene su estado inicial, que no pierde su volumen. Digamos que no acumula agua o que el agua resbala por sus fibras. 

Fijaos en el video que os muestro a continuación, minuto 1:35. Creo que la imagen lo dice todo.




Esto nos lleva a una chaqueta que se moja un instante pero que rápidamente recupera su estado inicial. Ahora mismo imaginaos en ese mismo chaparrón pero con una chaqueta así.

He intentado traducir todo el video para realizar un post más profundo y explicaros más cosas pero mi nivel de inglés no da para tanto y me he vuelto loco. Y hasta que no haya un traductor online de calidad…

Espero que os guste la chaqueta. Si os pica la curiosidad aquí teneis la web de Haglofs:

http://www.haglofs.com/es/es/search/mimic









sábado, 15 de octubre de 2016

CERRAR LOS OJOS PARA PODER VER

Muchas veces, para ver, hay que cerrar los ojos.

Así es como empecé mi comentario en Facebook. Y creo que es verdad. Me refiero a que muchas veces es necesario una pausa para ver las cosas con mayor claridad. Alejarnos del ruido para poder valorar la situación. Convertirnos en pájaros para poder ver el bosque de manera diferente.

Quiero deciros que no iré a Suecia a correr la Ice Ultra, en el Círculo Polar Ártico. No estoy lesionado. No hay ningún motivo personal-familiar-laboral que me haya obligado a cancelar mi participación en la carrera. Todo lo realmente importante va bien, gracias a Dios.

No obstante mi cuerpo me ha enviado un mensaje. Un mensaje que decía que debía tomarme un respiro, una pausa. Tenía, mejor dicho, tengo muchas ganas de acudir a Suecia a correr la carrera. Después de haber corrido en la Antártida me gustaba la idea de correr en la parte de arriba del globo, en el polo norte. Mi motivación sigue intacta. Mi cuerpo está en forma. Vine de los Alpes muy bien a todos los niveles y encaraba mi objetivo principal de la temporada con ilusión. Con ganas de preparar el reto polar. 







Pero con lo que no contaba era que mi vida personal sufriera los cambios que ha sufrido. Vuelvo a decir que no son cosas importantes. Pero, a menudo, los pequeños cambios pueden poner las cosas muy difíciles. Y estos pequeños cambios, finalmente, han podido conmigo.

Me explico.

Estos pequeños cambios son, por ejemplo, el aumento de mi jornada laboral al 100% como profesor y el aumento y distribución de las horas de trabajo de mi mujer en la tienda Intersport de Bermeo. Estas dos buenas noticias profesionales han condicionado mis entrenamientos. Bienvenidas sean… aunque a nivel deportivo me han destrozado.

No quiero alargarme demasiado contando los detalles porque seguro que no os interesarán. Solo decir que mi nueva rutina diaria me obligaba a entrenar muy temprano a la mañana o muy tarde a la noche. Ahora mismo, dentro de la planificación que llevo con Luis, no estoy haciendo entrenamientos largos. El más largo ha sido de una hora y media de montaña. Hemos empezado despacio, para no saturarme de kilómetros. No obstante, me encuentro saturado y no por los entrenamientos, sino por el stress diario. Pronto llegarán los entrenamientos largos y/o duros. Estos me obligarán a entrenar más temprano entre semana o terminar más tarde a la noche.

He probado ambas fórmulas. El entreno nocturno implica cenar y acostarse muy tarde y cargar con más trabajo doméstico a mi mujer (ya sabéis, niños, cenas, baños, cama…). El entreno mañanero ha ido bien, excepto que al mediodía estoy como un trapo, incapaz de moverme y sin ganas de dar clase. Luego cuando llego a las 17:30 – 18:00 a casa solo pienso en dormir. Pero aún hay que atender a los niños porque cuando yo entro en casa, mi mujer sale a trabajar.

Deseaba que llegara el fin de semana para poder entrenar tranquilo, sin prisas, sin stress.

Esta rutina la he llevado como he podido durante algunas semanas pero poco a poco ha ido minando mis fuerzas. El día se convertía en un stress absoluto. Con el tiempo justo para todo. Con el tiempo empecé a agobiarme por no poder entrenar como quería, el cansancio y el stress empezaron a hacer mella en mí, me enfadaba con mayor facilidad (incluso con los alumnos). Pero, bueno, yo seguía cumpliendo con mis tareas deportivas… aunque era consciente que empezaba a no estar bien. El problema era que la situación no iba a cambiar por lo menos a corto-medio plazo. Aún quedaban 4-5 meses para la carrera y estaba agotado (no tenía ni ganas de jugar al ajedrez con Unai… y eso que estaba tumbado en el sofá). 






Hasta esta última semana. 

Esta semana, algunos días, me he despertado a media noche de manera brusca, sin poder respirar y con el corazón latiendo a tope. Síntomas de ansiedad. Lo sé porque ya lo he sufrido anteriormente, mucho antes de ser corredor. La sensación es muy desagradable. Luego me costaba dormir, por lo tanto no me levantaba a entrenar. Siempre pensando en el entrenamiento del día siguiente... ¿Cómo lo haré? ¿Tendré tiempo suficiente? ¿Estaré muy cansado para dar las clases de escalada, tenis…?

El 12 de octubre, Día del Pilar, fui a correr 90 minutos al monte. Al terminar de subir la primera cuesta (una cuesta que subo corriendo con facilidad) no podía respirar. Me costó recuperar, de hecho, arrastré la fatiga todo el entreno.




Siento si me he alargado mucho…

Hasta que un día cerré los ojos para ver. O para verme. Ver en que se había convertido el día a día. Podría haber continuado entrenando más suave, menos días a la semana y presentarme a la carrera. Pero no sé hacerlo así. No sé preparar las cosas “a medias”. Preparo bien las carreras y sé que sufriría al ver que no estaba entrenando como de costumbre. 

Por lo tanto. Me he autoimpuesto unos meses de descanso. Descanso total… seguro que no. Pero sí que necesito una desconexión. 

Me he puesto en contacto con la organización para informarles de mi decisión. Me da pena también porque iba a aprovechar mi visita a tierras suecas para visitar la sede principal de mi marca, Haglofs y conocer personalmente a su gente. No podrá ser… por lo menos el 2017.

Quizás he dramatizado demasiado mi situación pero es la primera vez que cancelo una inscripción a una carrera. No ha sido tan fácil como pueda parecer y aun así tengo una ligera sensación de fracaso conmigo mismo. Pero creo que he hecho lo correcto. 

Es sábado a la mañana. Mi hijo Unai me dice que se le hace raro verme en casa a estas horas. Porque siempre estoy entrenando…

Un abrazo.


jueves, 30 de junio de 2016

LA MONTAÑA ES MI REINO. Reflexiones de Gaston Rébufat.

Gaston Rébuffat es una de las grandes leyendas alpinas, a la vez que un extraordinario narrador. Ahora mismo estoy leyendo su libro “La Montaña es mi Reino” y he decidido compartir con vosotros parte de su sabiduría, de sus reflexiones, de su mirada… A través de su prosa sencilla y sincera, la esencia del alpinismo, concebido no como deporte, sino como una vida “entre el cielo y la tierra”, impregnada de un profundo sentimiento de la montaña.



Espero que disfrutéis tanto como lo estoy haciendo yo.

[…]

... Las montañas al igual que los océanos, o los desiertos, son nuestros jardines salvajes., tan necesarios o indispensables como el agua o el pan, no solamente porque el aire resulte más puro que en las ciudades, sino porque ante todo constituyen lugares de plenitud, donde el hombre puede caminar, correr, detenerse, contemplar, trepar navegar, tener sed, utilizar el vigor del cuerpo, y hacer respirar su corazón y su alma.

... Frente al granito y al hielo, el ser humano es de porcelana; frente a la imagen de eternidad, la imagen de la misma fragilidad. Y, sin embargo, pletórico de amor, voluntad, y comprensión. ¡De que no sería capaz! Cuando Bonatti escala una pared vertical no pesa nada para la bascula de la Naturaleza, apenas representa una brizna de hierba; algo parecido a Bombard con su lancha neumática en la mitad del océano. Una ráfaga de viento o una ola, y desaparecen. No importa.





... Creo que si las peculiaridades de la época en que vivimos residen en la realización de inventos admirables, también deben vislumbrarse al asumir la inconmensurable riqueza, fuerza, generosidad y ansias de libertad del hombre desnudo, sin armas ni maquinas, solo o en grupo, frente a la gran naturaleza. ¿Existe algo más natural que la urgente necesidad humana de aprovechar esta riqueza? Cuando somos niños, subimos a los arboles o a los muros por el simple placer de escalar, para descubrir y ver desde lo más alto lo que está más lejos. ¿No es eso lo que los mayores llaman alpinismo? ¿Acaso hemos sabido conservar todavía ese instinto infantil? ¿Nuestro placer es escalar, elevarnos en el cielo neutralizando la gravedad?





Sin duda también existe el placer de sentir que se tiene la propia vida entre los dedos, que se controla la propia existencia. Algunos escaladores son muy sensibles a este sentimiento, yo muy poco. Me gustan las grandes dificultades, pero hoy más que nunca detesto el peligro.

“Qué valor tiene usted para hacer semejantes ascensiones” me dijo alguien al terminar la presentación de una de mis películas. Le respondí que escalar no me exigía valentía alguna porque era parte de mi trabajo, un trabajo que había escogido y para el que estaba cualificado porque no tenía vértigo. Le expliqué, sin orgullo ni modestia, que los grandes alpinistas aman los grandes jardines, la vida y la amistad. Y sienten por todo ello respeto y no afición al peligro. Para practicar alpinismo hace falta entusiasmo, llevar una mochila, dormir más o menos bien, levantarse pronto, sentir el frio, tener hambre y sed, comenzar la actividad aceptando que no se puede interrumpir el juego cuando uno quiere, ni tan siquiera al límite de las fuerzas. Es tan hermoso y excepcional, especialmente en nuestra época, no tener que tratar más que con la roca, la nieve, el cielo, el sol y los vientos…

Hace falta entusiasmo, pero también lucidez, ser consciente de la fuerza moral y física que se posee ante cualquier dificultad que nos supere. También existe el placer de escalar pero por si solo no basta. La escalada no constituye más que una parte de la ascensión, al igual que el escalador no es más que un montañero especializado. El placer del alpinismo proviene de una multitud de cosas y ante todo se encuentra ligado al sentimiento de la alta montaña: un determinado color del cielo, la sutileza del aire, la grandeza del paisaje que nos rodea y por el cual, en realidad, estamos allí. 

… Las montañas se ofrecen al alcance de todos; hombres y mujeres de cualquier edad y la alegría de un motivado principiante, o de un fiel veterano, llegando a la cumbre… 
Simplemente, el alpinista es un hombre que conduce su cuerpo allá donde un día sus ojos se fijaron. Pienso que tenemos un corazón, un alma y unos músculos que forman un conjunto que se muestra feliz cuando se utiliza, lo que nos hace experimentar una hermosa alegría interior. Realizar correctamente unos movimientos, subir bien por una placa o chimenea, intentar algo para lo que se está especialmente dotado, apenas exige esfuerzo, tan solo imaginación. También agarres, adivinar… cada vez resulta más raro en una vida en la que todo se encuentra inexorablemente indicado, previsto organizado, incluso para el ocio. ¡Organización del ocio! ¡Un concepto terrible!

... Algunos días, el alpinista debe plantarle cara a los elementos cuando de improvisto el viento del oeste trae, durante una larga ascensión, la tempestad. Si se está dispuesto a afrontarla, un gran montañero vivirá “grandes momentos”. Pero hay que diferencia bien la noción de dificultad de la de peligro. Tan agradable como escalar cualquier paso extremadamente difícil sobre cualquier placa, desplome o fisura, resulta evitar comprometerse en actividades que podríamos no controlar. La ascensión más bella no merece hacer peligrar nuestra vida. De cualquier manera, la llegada a una cumbre jamás representa una victoria sobre la montaña sino sobre uno mismo.

… Aunque la técnica resuelve problemas y aporta satisfacciones, se mostraría pobre si se separase del espíritu que la ha guiado, tanto en la montaña como en otras actividades.

…Henri Moulin, Edouard Frendo, André Tournier, Alexis Simond y Marcel Bozon, que me iniciaron en la montaña y al oficio de guía me decían siempre: “Primero escala con la cabeza. "Valora lo que quieras hacer y lo que puedes hacer; ante todo el alpinismo es una cuestión de consciencia”. Y añadían… “¡Atención, un poco más allá puede ser demasiada!”

… Renunciar cuando la cumbre se encuentra cerca exige a menudo más valor que continuar. En cambio, algunas veces la única solución es alcanzar la cima para descender por la otra vertiente, mas resguardada y que permitirá una bajada menos larga y de inferior dificultad.

… Resulta bastante fácil escalar bien pero no tanto alcanzar el equilibrio personal. Lo importante es llegar a conocerse bien, encontrarse capacitado – pase lo que pase – para hacer lo correcto, sin temor ni exaltación, tener en todo momento la cabeza sobre los hombros, no confundir dos nociones tan diferentes, dificultad y peligro. La primera es sana, la segunda resulta morbosa. Los montañeros aman la belleza, la amistad y la vida, las respetan y rechazan los riesgos fáciles y estúpidos

El alpinista conocerá en la cumbre la felicidad, podrá contemplar un horizonte que se pierde… Si un avión lo hubiese depositado en la cima, la vista resultaría la misma pero no sería tan bella; el esfuerzo y la amistad representan los pilares de nuestro deporte. “Para ver bien no basta con abrir los ojos, primero hay que abrir el corazón”

Las montañas – como los mares, los ríos, los bosques o los desiertos- constituyen nuestros terrenos de juego. Abajo, al pie de la pared, dos hombres mil veces minúsculos, allá en lo más alto de la cima. Pero cuando alcancen la cumbre, que nadie se equivoque, haya sido fácil o difícil la escalada, no se trata de una “victoria sobre una cima”.

¿Quizá podríamos hablar de victoria sobre uno mismo? También representa una bella frase. Pienso que resulta una bella frase. Pienso que resulta algo aun más simple y directo que eso: hemos nacido con un cuerpo, unos músculos, un corazón y una alma; esta, nos ha llenado – lo queramos o no – de ardores y anhelos. Las montañas constituyen terrenos donde podemos experimentar lo mejor que la Naturaleza nos ha dado “gratuitamente”. Y es que muy en el fondo de nosotros existe el deseo, la necesidad, el placer de jugar y respirar; es decir, de correr, saltar nadar, trepar…

Ascender por una pendiente con peligro de avalanchas o atravesar un corredor en el que caen piedras no resulta difícil sino peligroso; la gravedad existe siempre, incluso para las rocas y los maravillosos cristales de nieve y resulta estúpido o infantil hablar de “la montaña mata” o de “Alpes homicidas”, expresiones tan utilizadas como falsas. Lo verdaderamente importante para un escalador es conocer y aceptar estos límites, pueden variar constantemente.



miércoles, 15 de junio de 2016

LO NUEVO DE OVERSTIMS: MIX FRUITS y SALTY MIX

Muchas veces lo he comentado, dependiendo del tipo de entrenamiento, debemos tomar ciertos alimentos u otros. El modo de tomarlos también es importante. Debemos conocer el tiempo de metabolización de lo que tomamos, o dicho de otro modo, el tiempo que tarda el cuero en asimilar lo que hemos tomado y usarlo como energía. Porque las mismas calorías y nutrientes, dependiendo de cómo los tomemos, tardarán más o menos en ser utilizadas. Por poner un ejemplo: un gel se metaboliza antes que una barrita energética o un pastel energético por la sencilla razón de que el organismo necesita más tiempo para deshacer el alimento, convertirlo la papilla y que pase por las diferentes fases de la digestión.

Si tenemos un entrenamiento de series rápidas de una hora probablemente debamos consumir algún gel o geles (depende de cada uno) porque necesitaremos energía de manera inmediata o lo antes posible. Si tomásemos una barrita durante el entreno, no daríamos tiempo al organismo para poder metabolizarlo y utilizarlo, o si tomásemos antes del entreno, podríamos usarla (en el mejor de los casos) de cara al final del entreno, cuando ya hemos tenemos realizado la parte principal del mismo.





Las tiradas largas (4, 5, 6… o más horas) son otra cosa. Necesitaremos energía de manera constante, sin altibajos. Intentar que el cuerpo tenga la misma energía durante todo el entreno. Aquí podréis encontrar diferentes opiniones.

A algunos corredores les gusta consumir únicamente geles durante las tiradas largas. A otros, alternar barritas y geles; a otros, disolver en agua polvos de hidratos de carbono (MaltoHidrixir Long Distance…) y van con ello… En fin, cada uno utiliza lo que más le gusta o lo que mejor le va.

Cuando debes estar bastantes horas ahí afuera, corriendo en la montaña, alimentarte e hidratarte con regularidad es fundamental. A mí me gusta llevar barritas energéticas para la primera parte del entreno y además añado en uno de los bidones Hidrixir Long Distance (hidratos de carbono, sales minerales, BCAA…). Luego dejo algún o algunos geles para la parte final del entrenamiento, por si necesito energía rápida. La mayoría de las ocasiones no llego a usar los geles, pero me gusta llevarlos por si acaso. Siempre llevo más de lo que necesito en mi mochila, tampoco mucho más, pero por si se me alarga la cosa o me desoriento después de tomar un camino diferente o me pierdo…

Este año estoy muy contento con lo nuevo que han sacado en Overstims. En la línea de lo comentado anteriormente, no se trata únicamente de experimentar con nuevos sabores, es decir, sacar el mismo formato de barrita energética o gel pero con un sabor nuevo. En mi opinión, y basándome en mi experiencia personal, lo importante es alternar no solo sabores sino texturas también. Para los corredores de montaña y más concretamente para corredores de ultras o carreras por etapas, contar con una textura diferente a la hora de alimentarnos, es importante. Y no solo texturas, contar con alimentos salados también es importante, para evitar la saturación por azúcar. Tomar algo salado rompe con el azúcar, te cambia el sabor y luego puedes seguir tomando dulce sin problema.

Llevo dos fines de semana probándolos y me gustan. Lo nuevo de Overstims, MIX FRUITS (Plátano – Manzana) y el SALTY MIX (Pasta con tomate). Os muestro las imágenes.




El primero, el MIX FRUIT tiene una textura muy similar a los potitos de los “peques”. Cuando lo tomé me recordó a ello porque todavía lo toma mi hijo pequeño Ander. Cuando él no se los termina (rara vez…) ya sabéis quien lo hace… Por eso, me gustó la idea. A los que nos gustan las frutas y no podemos llevarnos el potito de cristal en la mochila… pues aquí tenemos el MIX FRUIT!!! 

Es un alimento de frutas rico en carbohidratos, adaptado a un intenso desgaste muscular. Ingredientes: puré de plátano 41% (entre los cuales antioxidante: ácido ascórbico y zumo de limón concentrado), puré de manzana 38% (del cual antioxidante: ácido ascórbico), maltodextrina, azúcar, zumo de limón, fosfato de calcio, carbonato de magnesio, citrato de sodio, sulfato de zinc y vitaminas B6 y B1. SIN GLUTEN. 101 kcal. en cada envase de 75g. 



 Más información: https://www.overstims.com/MIX-FRUITS-caja

El SALTY MIX es una bomba. Si el Mix Fruit es como llevar potitos en la mochila, el SALTY MIX es llevar el plato de pasta boloñesa, hecho puré, en tu mochila. El sabor impacta, es algo nuevo. El envase es algo más grande, 90 g. pero tiene 141 kcal. 

Ingredientes: Agua, maltodextrina, pasta cocida 19,1% (sémola de trigo duro, clara de huevo en polvo) concentrado de tomate 9%, cebolla, aceite de girasol, sal, especias, aromas, fosfato de calcio, carbonato de magnesio, citrato de sodio, sulfato de zinc, azúcar, albahaca, espesantes, goma xantan y harina de guar y vitamina B1.




Más información: https://www.overstims.com/SALTY-MIX-caja

Otro detalle muy interesante en ambos productos es la opción de cierre con tapón que tienen. Tomas la cantidad que deseas y gracias al cierre con rosca, el resto te lo guardas para después. Lo dosificas como quieras. Una vez abierto el envase, tienes un día para poder consumirlo.

El próximo fin de semana tengo 4horas y media de entreno. Llevaré un barrita para la primera, para la segunda llevaré el Mix Fruit y luego algo salado para la tercera… El Salty Mix?? , la barrita salada de Overstims ???, o un Energix salado sabor tomate??? No lo sé, ya veré… Lo importante es tener donde elegir.






miércoles, 18 de mayo de 2016

ENFOQUE

Ya lo tenía visto. El video no es nuevo. En su día lo vi pero no lo saboreé, no lo sentí junto con la música. Simplemente me parecía un despliegue, una muestra del poder de la mente, del poder de la concentración.

Ahora, se lo he enseñado a mi hijo, Unai. Tiene 10. Lleva dos años escalando. Escalando en rocódromo; aun no le he llevado aescalar al exterior, a la roca. Le gusta escalar, lo veo en sus ojos. Y tampoco se le da mal.

Le he enseñado el video de Alex Honnold. El video de la escalada libre (sin cuerda) que realizó en Potrero Chico, Méjico, en la vía “Sendero Luminoso”. Increíble. Unai está en esa edad que empieza a ser inspirado por otros. Otros me refiero a otros que no son su padre. Sé que aun soy muy importante para él pero también sé que él es consciente que su padre no es el mejor. Y menos escalando… jejeje… Sabe de Iker y Eneko Pou, Chris Sharma y ahora de Alex Honnold.

Hace un rato me acaba de preguntar cuál es la diferencia entre escalador y alpinista. Ya se lo he explicado.

Ha alucinado con el video. Me ha gustado que le guste… pero también me ha preocupado, en cierta manera. Espero que no le sirva (demasiado) de inspiración y que algún día no se le ocurra hacer lo mismo. Pero ¿quién seré yo para echar por tierra sus sueños, si es eso lo que realmente le gusta, cuando soy el primero en animar a la gente que luche por los suyos? Aun así, una pequeña alarma ha saltado en mi interior. 

 




El video es un claro ejemplo del poder de la mente. No creo que “Sendero Luminoso” sea una vía de gran dificultad técnica aunque en el video sí que se comenta que posiblemente podría ser una de las ascensiones más difíciles, dentro de la escalada libre, de la historia. Algún escalador que lea el post podrá corregirme si estoy equivocado.

Exploro el video y tengo la sensación que es una hazaña más mental que física. Una demostración de concentración, de enfoque. Se le ve relajado, cada movimiento, cada paso en la pared es pausado, controlado. Un pequeño error, un paso en falso y el resultado es el que es, no hay opción, no hay alternativa. Para jugar con esas cartas hay que tener algo más que calidad técnica o fuerza física. Hay que tener algo más…

Locura… dirán algunos. Y quizás no les falte razón, no lo sé… Yo prefiero ver el video con otros ojos quizás porque yo también he realizado algunos actos cercanos a esta locura. Por eso, veo a un individuo que se enfrenta no sólo a la roca y a sus características técnicas, sino a un extraordinario escalador que tiene como principal adversario a sí mismo, a su mente y a las malas pasadas que puede ocasionarle ésta en algún momento. Porque 3 horas de escalada libre… son muchas horas.

Unas de las mayores hazañas o retos de la historia son denominados así, como locura. Las grandes gestas de la humanidad estuvieron aderezadas con este ingrediente, la locura. Bendita locura.

Viento, frio, un calambre o ese algo que no nos podemos imaginar. Porque quizás estamos preparados para lo que imaginamos que nos pueda ocurrir pero ¿qué hay de lo que no imaginamos? ¿De lo inesperado? Y tú solo en la pared. Lo único que te separa de la muerte son tus fuertes brazos…y tu mente.

El momento en el que se le ve descansar, apoyado en una pequeña cavidad… (Creo que es el minuto 5:20) ¡Brutal! Su expresión relajada… en fin…




3 horas en una pared, controlando cada paso… sin margen de error. Me vuelve a venir la palabra ENFOQUE

En algunas ocasiones he sentido esa sensación de estar plenamente concentrado en mi carrera, en mi entreno. El cuerpo corre sin esfuerzo, relajado pero rápido. La mente está pensando… o mejor dicho, no está pensando en nada. No hay ningún pensamiento en concreto, simplemente corres. Respiras y mueves las piernas. Todo fluye. Luego, de repente, despiertas de tu estado, algo te trae a la realidad y recuerdas que estás entrenando, que es un día más de entreno, que tienes tus quehaceres, que las piernas no van tan bien… y te preguntas: ¿en qué he estado pensando los último 15, 30, 60 minutos? Y no te acuerdas, ni recuerdas por dónde has pasado. Pero sabes que has pasado… Eso creo, es el enfoque. El equilibrio entre el cuerpo, el alma y la mente y la comunión con el entorno. Intento encontrar este estado constantemente.

Recuerda que todo lo que necesitas para conseguir tus sueños está dentro de ti. Ya lo tienes. Todos los tenemos. Valentía, motivación, coraje, pasión… Sí, todo esto está dentro de ti, aunque no lo creas. Pero en muchas ocasiones, no los has encontrado porque no los has buscado. Son cualidades que tenemos cubiertas con un manto tejido por el miedo, ridículo, “qué dirán…”, “no está hecho para mí…”. Y al miedo le encanta robar sueños. Conquístalo. Busca dentro de ti.

El video...






jueves, 24 de marzo de 2016

TRANSALPINE RUN 2016. VUELVO A DONDE DIJE QUE NO LO HARÍA...


En su día dije que no volvería. Que no volvería a correr una carrera por parejas, que no quería depender de nadie, ni que nadie dependiera de mí. Que quería que el éxito o el fracaso en una carrera estuvieran en mis manos y no en las de nadie… Eso fue el 2009.

Terminé la Transalpine Run con un sabor agridulce. Fue la segunda carrera por etapas que corría, después de la Marathon Des Sables del 2008. Dulce, porque terminé la carrera y ese era el objetivo principal y también porque conocí un entorno maravilloso, los Alpes. Creo que todo amante de la montaña debe visitar, por lo menos, una vez en su vida, este fantástico lugar. Yo me enamoré de los Alpes, de sus montañas, de sus senderos, de sus pueblos… No obstante, la experiencia también tuvo su componente agrio. Es obligatorio correrla por parejas y hay un reglamento específico al respecto. Por diferentes circunstancias, tuve que correr la carrera con un compañero desconocido. No compaginamos… dejémoslo ahí. 






  

Ha llovido mucho desde entonces. Muchas carreras, muchos kilómetros, muchas experiencias…

Y lo que es la vida. Este año vuelvo a los Alpes, a la Transalpine. Sí… a ese lugar que dije que no volvería. Vuelvo y además con ilusión.

La idea de volver surgió el año pasado. Mi compañera y amiga de equipo de Haglofs, Djanina Freytag me propuso la idea. El problema era que cada uno teníamos nuestros planes para ese 2015. Ella quería correr el UTMB y yo la Kalahari Augrabies Extrem Marathon. Pero la idea quedó ahí… hasta este año que hemos decidido acudir.


 
    

Hablamos con Haglofs y les comentamos la idea. Les pareció bien. Nuestra marca se puso en contacto con la organización, con Gore –Tex concretamente (que es uno de los principales patrocinadores de la carrera) y les propuso invitarnos a la carrera. Gore-Tex accedió y ahí vamos. Quiero aprovechar para dar las gracias tanto a Haglofs (a Tito Cuadras y Fernando Maluenda), por su trabajo, por confiar en sus corredores y facilitarnos las cosas, como a Gore-Tex, por su invitación. Por ello, acudiremos como equipo mixto bajo el nombre de TEAM HAGLÖFS GORE-TEX® FOOTWEAR
   
 
La carrera se celebrará entre el 4 y 10 de septiembre. Me hace ilusión correrla con una compañera de equipo con la que comparto no solo la afición al trail running sino la pasión por la montaña, lo que nosotros llamamos el “outdoor passion”. Compartimos esa especial sensibilidad por la naturaleza y la manera de vivirla. 





Es una carrera exigente. 7 días de carrera, 251 km. en total. Más de 15.000 metros de desnivel positivo… Una carrera alpina por definición. No es en autosuficiencia, es decir, este año me tomo un descanso de comida liofilizada… jajaja… Correr a la mañana, comer bien, dormir bien… ¡un lujo!

Pero antes que todo esto, en julio, parada en el Pirineo Leridano, para correr la Ultra Trail Vals de Aneu; bueno, la Cursa Resistencia Vals de Aneu, mejor dicho. La idea es hacer la carrera corta, la de 45 km. como preparación para la carrera de septiembre y para ver cómo vamos juntos, Djanina y yo. Es una distancia que se ajusta muy bien a las características de la Transalpine Run. Distancias no muy largas, etapas rápidas y con desnivel.

Y de paso, comentaros que ya estoy mirando de reojo al 2017. Hay un par de carreras a principios del año que viene que me interesan. Pero bueno, poco a poco…

Os dejo un par de videos para que os hagáis una idea de la Transalpine Run y de los Alpes en general. 






sábado, 20 de febrero de 2016

MIRAR POR EL RETROVISOR

Hace unos meses, leí una entrevista a Simone Moro y en ella el alpinista (que ahora mismo se encuentra junto con Alex Txikon y otr@s alpinistas de gran nivel, intentado realizar la primera invernal de la historia en el Nanga Parbat) comentaba lo siguiente:





Pregunta: ¿Cómo es su relación con sus patrocinadores?
Respuesta. Muy Buena. Sé exactamente lo que necesitan y lo que quieren, y ellos saben hasta dónde puedo llegar, y que no soy sólo un patrocinado, sino también una persona que intenta siempre devolverles la inversión que han hecho en mí. Muchos patrocinados piensan que el patrocinador es quien les paga las vacaciones, los viajes, y les permite tener una buena vida. Esto es un gran error, y a la larga es un motivo para que la relación se rompa.


Estas palabras, de uno de los mejores alpinistas de la actualidad, me hicieron pensar.

Tenemos la costumbre de querer cada vez más. Probablemente sea una actitud natural del ser humano; querer más, querer superarnos. Más y más… más kilómetros, pruebas más duras… Creo que es una actitud válida, no conformarnos con lo que tenemos, con lo que hemos conseguido pero también creo que es fundamental no olvidarnos de dónde venimos, del camino que hemos recorrido, de donde estábamos y donde estamos ahora, de lo que teníamos y lo que tenemos, es decir, mirar de vez en cuando por el retrovisor.

Pienso a menudo en mis inicios en el mundo de la montaña. Con la MTB o corriendo algunos kilómetros por los caminos por los que correteo también a día de hoy. Sin ninguna pretensión, sin prever donde estaría ahora, con ilusión a raudales y con la certeza o intuición de que después de muchos años dedicados al baloncesto, mi lugar estaba en la naturaleza, en la montaña… Un corazón de fuego y una mente llena de sueños…

Recuerdo que en mis inicios, una tienda de deporte me dio algo de ropa para mi primera aventura. A mí me pareció la leche, ¡algo de ropa y dos pares de zapatillas gratis! Increíble. Luego vinieron años mejores y peores, la crisis empezaba a asomar en nuestras vidas y las cosas se pusieron difíciles. Nadie estaba a dar nada, conseguir las cosas costaba mucho o era prácticamente imposible. Todos sabemos de lo que hablo…

Han pasado algunos años ya…

Como sabéis, desde hace algunos años, dos marcas del mundo del deporte me ayudan en mis carreras/aventuras, HAGLOFS y OVERSTIMS. No penséis que ahora empezaré a hacer publicidad de ambas… no… el post no va de eso.

Aunque llevo algunos años con Haglofs, oficialmente, hará un año que formo parte del equipo de trail running España de la marca sueca. En cuanto a Overstims, a finales del 2015 firmé mi renovación por tres años más. 



Después de algunos años con ambas marcas puedo decir que, como dice Simone Moro, “Sé lo que necesitan y lo que quieren, y ellos saben hasta dónde puedo llegar, y que no soy sólo un patrocinado, sino también una persona que intenta siempre devolverles la inversión que han hecho en mí “. También he entendido cual debe ser mi relación con ellos. Muchas personas piensan que tener patrocinadores equivale a tener todos los gastos pagados: inscripciones, viajes, vacaciones, material… “hasta el cole de los peques”… jajaja… Algunos habrá, pero yo no soy uno de ellos.

Tener claro hasta dónde puede llegar cada una de las partes es fundamental. Yo sé qué puedo pedirles a Haglofs y Overstims y ellos saben lo que pueden esperar de mí. Pienso que soy afortunado. Que dos marcas líderes me proporcionen la alimentación/nutrición y el material necesario para entrenar y competir, es más que lo que aquel chico, hace más de 10 años podía esperar… Pero más importante que las cosas que a uno le puedan dar, es que uno se sienta valorado. Mi relación tanto con Haglofs como con Overstims es honesta. Siento que formo parte de una familia, de un grupo que rema en la misma dirección y comparte pasiones. Me preguntan mi opinión sobre diferentes asuntos, me piden que les dé mi opinión acerca de unas zapatillas o qué sabores me gustan más en las sales minerales o qué sabor me gustaría añadir…

Por eso es importante mirar de vez en cuando por el retrovisor. Qué tenía hace unos años y qué tengo ahora y valorarlo. Ahora es cuando me toca volver a lo de que “cada vez queremos más…” ¿Debo pedirles más? ¿Debo hacer caso a esa naturaleza humana de querer más…? No, yo creo que no.

Ayer recibí (junto a otros compañeros) un email del responsable de marketing de Haglofs en Suecia. Se me ocurrió ojear quienes eran mis otros compañeros que recibían el email y me quedé impresionado. Esquiadores olímpicos, aventureros, alpinistas de primer orden, marinos, escaladores de elite… ¿Os imagináis que cada uno de nosotros pidiéramos que nos pagaran nuestras aventuras y nuestros gastos? Lo mismo pasa con Overstims. El elenco de deportistas de la marca francesa es increíble. 




Vuelvo a las palabras de Simone“Muchos patrocinados piensan que el patrocinador es quien les paga las vacaciones, los viajes, y les permite tener una buena vida. Esto es un gran error, y a la larga es un motivo para que la relación se rompa.”

Mirar por el retrovisor también es importante para cuando uno tiene algún ataque de ego. Yo tengo bien claro quién soy y qué no soy. Pero nadie es inmune a la grata sensación de unas palabras bonitas o un halago. Uno debe tener cuidado con esto. Es fácil que a uno se le llene la cabeza de pájaros y que crea que es alguien que no lo es… En las ocasiones que he vivido esta situación miro por el retrovisor… y no dejo que las palabras bonitas me nublen la vista o el pensamiento. Sé quién soy. Los halagos que recibo con gusto son aquellos que hacen referencia a mi forma de sentir la naturaleza, a mi sensibilidad, a mi “forma de vivir” como me dijeron en una ocasión. Sí, me sentí feliz con esas palabras. Inspirar a otros de esta manera es bonito. Las palabras que hacen referencia al ámbito deportivo, a mis logros o resultados… las recibo con incomodidad.

Mirando atrás, viendo mis inicios puedo afirmar que soy feliz con mi situación actual. Pero quiero seguir mejorando. Quiero ser mejor corredor, quiero aprender más secretos de la naturaleza, quiero ser más autosuficiente, quiero “necesitar menos” cuando estoy ahí fuera…

También soy realista. Sé que llegará el día en que a Haglofs y Overstims no les interese. Otros deportistas ocuparán mi lugar, así ha sido siempre… ¿Acabará aquí mi andadura por las montañas? Rotundamente, no. Simplemente empezará otra nueva etapa. La única fuerza capaz de desvincularme de la montaña es mi familia y mis piernas… jajaja…


Por ahora, hay cuerda para rato...